Cómo calcular tu capacidad de endeudamiento antes de pedir un crédito

Antes de solicitar un préstamo, financiar un automóvil o utilizar una tarjeta de crédito para una compra importante, conviene hacerse una pregunta: ¿realmente puedo pagar una nueva deuda sin poner en riesgo mis gastos básicos?
Para responderla puedes calcular tu capacidad de endeudamiento. Este cálculo te ayuda a estimar cuánto de tus ingresos podrías destinar al pago de créditos después de considerar tus gastos, ahorro y obligaciones actuales.
No necesitas conocimientos financieros avanzados. Con tus ingresos mensuales, tus gastos y las deudas que ya estás pagando puedes obtener una referencia bastante útil antes de comprometerte con un nuevo crédito.
- ¿Qué es la capacidad de endeudamiento?
- Cómo calcular tu capacidad de endeudamiento
- ¿Qué porcentaje de tus ingresos puedes destinar a deudas?
- Ejemplo calculando el porcentaje de endeudamiento
- Calculadora sencilla de capacidad de endeudamiento
- No calcules solamente si puedes pagar la mensualidad
- ¿Los meses sin intereses cuentan como deuda?
- Qué gastos debes considerar antes de pedir un crédito
- No elimines el ahorro para poder pagar una deuda
- ¿Qué pasa si tus ingresos cambian cada mes?
- Señales de que quizá no deberías adquirir otra deuda
- Antes de aceptar un crédito, revisa el costo completo
- Ejemplo: ¿puedes pagar una mensualidad de ,000?
- Deja un margen para los imprevistos
- Recalcula tu capacidad antes de cada crédito importante
- La mejor deuda es la que puedes pagar sin perder estabilidad
¿Qué es la capacidad de endeudamiento?
La capacidad de endeudamiento representa la cantidad de dinero que puedes destinar al pago de deudas sin descuidar tus necesidades habituales.
No es lo mismo ganar $30,000 pesos al mes y tener gastos de $12,000 que recibir esos mismos $30,000 y necesitar $27,000 para cubrir renta, alimentación, transporte, servicios y otras obligaciones.
Aunque ambas personas tienen el mismo ingreso, su capacidad para asumir una nueva deuda es completamente diferente.
Cómo calcular tu capacidad de endeudamiento
Una manera sencilla de comenzar es utilizar la siguiente fórmula:
Ingresos mensuales − gastos mensuales − ahorro = dinero disponible para nuevas obligaciones
Por ejemplo, imagina que una persona recibe $25,000 pesos al mes y tiene esta situación:
- Ingresos mensuales: $25,000
- Gastos necesarios y habituales: $15,000
- Ahorro mensual: $2,500
El cálculo sería:
$25,000 − $15,000 − $2,500 = $7,500
Eso significa que después de cubrir sus gastos y mantener su ahorro le quedan $7,500 pesos disponibles.
Sin embargo, esto no significa que sea recomendable contratar una deuda con mensualidades de $7,500. Utilizar todo el dinero sobrante dejaría prácticamente sin margen para imprevistos, aumentos de gastos u otros objetivos.
¿Qué porcentaje de tus ingresos puedes destinar a deudas?
Como referencia general, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) ha señalado que las deudas no deberían representar más de aproximadamente 35% a 40% de los ingresos mensuales, considerando este rango como un límite y no necesariamente como una cantidad que debas intentar alcanzar.
También existen recomendaciones más conservadoras que buscan mantener los pagos de deuda alrededor o por debajo del 30% de los ingresos netos.
Por esa razón, es mejor interpretar estos porcentajes como una señal de advertencia y no como permiso para endeudarte hasta el máximo.
Mientras menor sea la proporción de tus ingresos comprometida con deudas, mayor flexibilidad tendrás para enfrentar imprevistos, ahorrar y cubrir otros gastos.
Ejemplo calculando el porcentaje de endeudamiento
Supongamos que ganas $20,000 pesos netos al mes y actualmente realizas estos pagos:
- Tarjeta de crédito: $1,500
- Préstamo personal: $2,000
- Crédito automotriz: $2,500
En total destinas:
$1,500 + $2,000 + $2,500 = $6,000 mensuales
Ahora divide los pagos de deuda entre tus ingresos:
$6,000 ÷ $20,000 = 0.30
Multiplica el resultado por 100:
0.30 × 100 = 30%
En este ejemplo, el 30% de los ingresos mensuales ya está comprometido con deudas.
Aunque todavía podría existir capacidad matemática para contratar otro crédito, hacerlo reduciría aún más el dinero disponible cada mes. Antes de adquirir una nueva obligación sería conveniente revisar cuidadosamente el presupuesto.
Calculadora sencilla de capacidad de endeudamiento
| Concepto | Cantidad mensual |
|---|---|
| Ingreso neto | $30,000 |
| Gastos del hogar | $13,000 |
| Transporte | $3,000 |
| Otros gastos necesarios | $2,500 |
| Ahorro | $3,000 |
| Pagos de deudas actuales | $4,000 |
| Dinero restante | $4,500 |
Una persona en esta situación tiene un margen de $4,500 después de cubrir los conceptos anteriores.
Sin embargo, comprometer los $4,500 completos en otro crédito sería arriesgado. Una parte de ese dinero puede ser necesaria posteriormente para reparaciones, gastos médicos, aumentos de precios u otros imprevistos.
No calcules solamente si puedes pagar la mensualidad
Uno de los errores más frecuentes al comprar algo a crédito es preguntarse únicamente:
“¿Puedo pagar $1,800 al mes?”
La pregunta debería ser más completa:
“¿Puedo pagar $1,800 cada mes durante todo el plazo sin descuidar mis demás gastos, ahorro y deudas?”
Una mensualidad aparentemente pequeña puede convertirse en un problema cuando se combina con otras obligaciones.
Por ejemplo:
- Celular: $800 al mes.
- Automóvil: $4,000 al mes.
- Préstamo: $2,000 al mes.
- Compra a meses: $1,200 al mes.
- Otra compra financiada: $900 al mes.
Por separado, algunas cantidades pueden parecer manejables. Juntas representan $8,900 pesos mensuales.
Por eso conviene sumar todas tus obligaciones antes de aceptar una nueva.
¿Los meses sin intereses cuentan como deuda?
Sí. Aunque una compra a meses sin intereses no genere intereses mientras cumplas correctamente con sus condiciones, la mensualidad sigue ocupando una parte de tu ingreso futuro.
Por ejemplo, si compras una computadora de $18,000 pesos a 12 meses sin intereses, tendrás aproximadamente $1,500 pesos mensuales comprometidos durante un año.
Si posteriormente realizas otras tres compras similares, puedes terminar acumulando varias mensualidades que reduzcan considerablemente tu dinero disponible.
Por ello es útil incluir los meses sin intereses cuando calcules cuánto destinas mensualmente al pago de compromisos.
Qué gastos debes considerar antes de pedir un crédito
No restes solamente la renta o hipoteca. Para tener una estimación realista debes considerar los gastos que normalmente necesitas cubrir cada mes.
Entre ellos pueden encontrarse:
- Renta o hipoteca.
- Alimentación.
- Electricidad, agua, gas e Internet.
- Transporte o gasolina.
- Colegiaturas.
- Seguros.
- Medicamentos y gastos de salud habituales.
- Pagos de tarjetas.
- Préstamos existentes.
- Compras a meses.
- Otros gastos indispensables.
Si todavía no sabes exactamente cuánto gastas cada mes, primero puede ayudarte nuestra guía sobre cómo hacer un presupuesto mensual.
No elimines el ahorro para poder pagar una deuda
Cuando alguien está considerando un crédito puede caer en la tentación de pensar que todo el dinero que queda después de pagar los gastos está disponible para una mensualidad.
Pero también es conveniente reservar una parte de los ingresos para ahorro.
Si comprometes prácticamente todo tu dinero disponible y posteriormente aparece una emergencia, podrías terminar utilizando otra tarjeta o solicitando otro préstamo para resolverla.
Contar con dinero reservado para imprevistos puede ayudarte a evitar ese círculo. Si todavía no tienes uno, puedes revisar cómo crear un fondo de emergencia.
¿Qué pasa si tus ingresos cambian cada mes?
Si trabajas por comisión, tienes un negocio, eres trabajador independiente o tus ingresos varían, no conviene calcular tu capacidad de endeudamiento utilizando solamente un mes excepcionalmente bueno.
Una alternativa más prudente consiste en revisar varios meses de ingresos y obtener un promedio.
Por ejemplo, si durante seis meses recibiste:
- $18,000
- $23,000
- $19,500
- $25,000
- $21,000
- $20,500
El total es de $127,000 pesos.
Dividido entre seis meses:
$127,000 ÷ 6 = aproximadamente $21,167 mensuales
Ese promedio proporciona una referencia más útil que calcular tu capacidad basándote únicamente en el mes en que recibiste $25,000.
Si tus ingresos son muy irregulares, también puede ser prudente utilizar una cantidad inferior al promedio para dejar mayor margen de seguridad.
Señales de que quizá no deberías adquirir otra deuda
Antes de aceptar un nuevo crédito, presta atención a algunas señales:
- Necesitas utilizar una tarjeta para pagar otra.
- Con frecuencia no tienes dinero antes de recibir tu siguiente ingreso.
- Solo puedes realizar el pago mínimo de tus tarjetas.
- Tienes atrasos en servicios o créditos.
- No cuentas con dinero para emergencias.
- Una gran parte de tu ingreso ya está comprometida antes de recibirlo.
- Necesitarías dejar de ahorrar para pagar la nueva mensualidad.
- Estás solicitando un préstamo para cubrir gastos cotidianos.
Si actualmente varias de estas situaciones te resultan familiares, probablemente sea mejor reducir primero las obligaciones existentes. Puedes consultar nuestra guía sobre cómo pagar deudas sin descuidar tus gastos básicos.
Antes de aceptar un crédito, revisa el costo completo
Que una mensualidad entre en tu presupuesto no significa necesariamente que el crédito sea conveniente.
También debes revisar cuánto terminarás pagando en total.
En México, uno de los indicadores que puedes utilizar para comparar créditos es el Costo Anual Total (CAT), ya que incorpora distintos costos asociados al financiamiento y facilita la comparación entre opciones.
También revisa:
- Tasa de interés.
- Comisiones.
- Plazo.
- Mensualidad.
- Costo total del crédito.
- Penalizaciones o condiciones aplicables.
- Seguros que puedan formar parte del financiamiento.
No elijas automáticamente la opción que tenga la mensualidad más pequeña. Un plazo más largo puede reducir el pago mensual pero aumentar considerablemente el costo total.
Ejemplo: ¿puedes pagar una mensualidad de $3,000?
Supongamos que recibes $28,000 pesos netos al mes.
Tus gastos son:
- Gastos básicos: $14,000
- Ahorro: $2,800
- Créditos actuales: $4,000
- Otros gastos habituales: $3,000
Después de cubrirlos:
$28,000 − $14,000 − $2,800 − $4,000 − $3,000 = $4,200
En teoría quedan $4,200 disponibles.
Si adquieres una nueva deuda de $3,000 mensuales, solamente quedarían:
$4,200 − $3,000 = $1,200
El crédito puede parecer pagable sobre el papel, pero el margen restante sería bastante pequeño.
Una reparación del automóvil, una consulta médica o cualquier otro gasto extraordinario podría provocar que ese mes tengas que utilizar nuevamente crédito.
Este ejemplo muestra por qué poder pagar una mensualidad no siempre significa que sea conveniente asumirla.
Deja un margen para los imprevistos
Tu capacidad máxima de endeudamiento no debería convertirse automáticamente en tu objetivo.
Si tus cuentas indican que todavía puedes pagar $5,000 adicionales cada mes, no necesariamente debes buscar un crédito cuya mensualidad sea exactamente de $5,000.
Conservar una parte del ingreso sin comprometer proporciona mayor flexibilidad si cambian tus circunstancias.
Recalcula tu capacidad antes de cada crédito importante
Tu situación financiera cambia con el tiempo. Puede aumentar tu sueldo, terminar un crédito, subir la renta, aparecer un nuevo gasto familiar o cambiar tus prioridades.
Por eso, el cálculo que hiciste hace dos años puede no representar tu situación actual.
Antes de contratar un préstamo importante, vuelve a revisar:
- Cuánto ganas actualmente.
- Cuánto gastas.
- Cuánto ahorras.
- Cuánto debes.
- Cuánto pagas mensualmente en créditos.
- Cuánto dinero te quedaría después de la nueva mensualidad.
La mejor deuda es la que puedes pagar sin perder estabilidad
El crédito puede ser una herramienta útil para adquirir ciertos bienes o distribuir un gasto a lo largo del tiempo, pero debe adaptarse a tus finanzas y no al contrario.
Antes de aceptar una nueva deuda, calcula cuánto dinero queda realmente después de tus gastos, toma en cuenta los créditos que ya estás pagando y conserva un margen para ahorrar y enfrentar imprevistos.
La pregunta no debería ser solamente “¿me prestan el dinero?”, sino “¿puedo pagarlo cómodamente durante todo el plazo?”.
Hacer este cálculo antes de firmar puede evitar que una compra aparentemente manejable termine afectando tus finanzas durante meses o incluso años.

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